Y volvimos a sentir esa emoción de “las primeras veces”.

El sábado 11 fue nuestra primera cita en casa. Estrenamos nuestras actividades en The Eleven House con un taller floral que inundó literalmente nuestra casa de vegetación y un aroma a bosque que te hace suspirar.

Éramos 11 mujeres, decididas, inspiradas, dispuestas a liberar nuestra creatividad con flores y dejar florecer este talento natural que tenemos para descubrir la sensibilidad que se esconde en la naturaleza.

taller floral en the eleven house

El día nos dio la bienvenida con un sol que hizo aparecer luces y sombras.

Y los claroscuros en The Eleven se hicieron cómplices del verde de la vegetación, pero también del lila, del rojo, del amarillo, del blanco, del naranja, del rosa.

Una explosión de colores y olores para activar todos y cada uno de nuestros sentidos.

Un número innombrable de plantas, flores, aromas con los que trabajar, cada una, la propia personalidad que nos define.

El sábado fue un día especial para celebrar que cada día puede ser un buen día para aprender algo nuevo de la naturaleza y descubrir una parte de ti mismo, entre un mandala de pétalos de flores.

Y estar agradecido por lo que nos aporta.

Trabajamos juntas, pero también individualmente.

Empezamos con un centro floral alineado con nuestra manera de ser.

Hicimos un pequeño break con un té de hojas. Porque, ¿acaso el té no es un trozo de naturaleza que nos calienta el alma?

Creamos un confeti vegetal que, a la vez, sirvió de mantel para preparar un delicioso brunch vegetariano, que servimos por primera vez en nuestra vajilla Onze.

El día no pudo despedirse de mejor manera: al cerrar la puerta, empezó una pequeña tormenta de primavera que hizo despertar un intenso olor salvaje de primavera.

Una emoción, una sensación que no podíamos dejar de compartir contigo.

Gracias a todas las que vinisteis por hacerlo posible.

Y gracias a ti, por leernos.